Bonito homenaje del Liverpool para el Real Madrid tras el fallecimiento de Amancio Amaro. La explosión definitiva de la estrella de este Madrid y el brillo mayúsculo que necesitaba Guardiola para su legado: una victoria así contra el Madrid. Le tenía casi arrinconado en la esquina y el defensa del Liverpool es capaz de pisarla con una pierna y tirarle el túnel acto seguido con la otra. La muerte de la estrella es el acto final. El 29 de enero de 2008, Samarás fichó por el Celtic de la Liga Premier Escocesa en un préstamo de seis meses, con la opción de compra para el club al final de su préstamo. Fue la desgracia final de un equipo histórico. A pesar de haber hecho buenos partidos, su equipo terminó último en la tabla. El hecho se produjo, debido a que Guayana Francesa no es miembro de la FIFA. Tras la épica victoria ante el Aston Villa, el United quiere comenzar una racha que les permita instalarse en puestos europeos y olvidar los fantasmas. Le tiró a la lona un City superior, lanzado por Bernardo Silva y guiado por Guardiola y por el hambre de levantar su primera corona continental en Estambul ante el Inter.
La primera temporada que jugó completa contribuyó con su juego y goles a que el equipo alcanzara el subcampeonato de liga. Fue convocado en el equipo nacional que disputó la Copa Mundial de Fútbol de 2010, pero no disputó ningún partido. Con tan pobre bagaje ante el equipo más en forma de Europa, no se puede aspirar a nada. En la siguiente jugada, Rodri cruzó demasiado ante el belga. No hubo milagro, porque los milagros son milagros porque sólo suceden una vez (o una temporada), y cayó derrotado ante el gran monstruo de los petrodólares venido de Oriente. El francés perdió varios balones que provocaron contras del City y el Madrid lo pagó, más en sensaciones, en el no saber que era posible obrar el milagro, que en el resultado. Los exlíderes del desaparecido grupo Oasis son tan fanáticos del City que se han negado repetidamente a actuar en el estadio de Old Trafford, hogar del archirrival Manchester United. Rochdale juega sus partidos en casa en el Spotland Stadium, que tiene una capacidad de 10.249. El estadio fue construido exclusivamente para Rochdale en 1920, empero desde 1988 el terreno ha sido propiedad conjunta del club, del Consejo de Rochdale y de Rochdale Hornets.
Drogba acaba de decir que no reconoce a este club, que le apena. Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid: «Hemos jugado bien, manejado bien el partido. Ellos han encontrado dificultad al presionar y hemos cumplido. Presionar arriba para ellos les ha costado porque Modrić y Kroos en este tipo de partidos manejan muy bien, no tienen miedo a sacar el balón desde atrás bien y a ellos les ha costado en este sentido». El Madrid, este Madrid que ganó una Champions en plena reconstrucción de su plantilla, en mitad del paso del testigo de la columna vertebral de la última década a los jóvenes que deben liderar al club los próximos diez años, confirmó en Inglaterra sus mayores temores. Así estaba escrito. Haaland pudo matar del todo al Madrid, pero Courtois se estiró para enviar al larguero su definición. Primer error grave en la salida del Madrid, se resbaló Gakpo y se le va la primera ocasión. Haaland tuvo la primera en el minuto 6. Aceleró a un espacio, evitó a Courtois y llegó a la línea de fondo, pero su pase atrás no encontró a nadie. El Chelsea hizo una gran defensa en la primera parte.
Se desprende de sus capas exteriores, se comprime hasta convertirse en una enana blanca, se enfría, casi se vuelve invisible, intenta conseguir combustible como último aliento de vida y culmina el proceso con una explosión cósmica: una supernova. En el Etihad de Manchester, el Real Madrid de Luka Modric, de Karim Benzema y de Toni Kroos, el Real Madrid de las cinco Copas de Europa en ocho temporadas, el Real Madrid histórico, el Real Madrid del futuro de Vinicius, Rodrygo, Camavinga y Valverde, se despidió de la Champions en una explosión pocas veces vista en su historia reciente. Todas las canciones escritas y compuestas por Richard Starkey, Mark Hudson, Gary Burr y Steve Dudas excepto donde se anota. Puñetazo tras puñetazo. Ancelotti repitió el once de la ida cambiando a Militao por Rüdiger y los blancos se achicaron hacia las redes de Courtois demasiado pronto, como asumiendo el ímpetu de un City que salió a comerse Europa entera. Los blancos volvieron a crecer sobre Vinicius, pero echaron de menos la mejor versión de su ataque, especialmente la de un Benzema ausente. Benzema lideró un corrillo en el centro del campo para despertar a los suyos, y el Madrid se estiró.